sábado, 11 de abril de 2015

LA CÁRCEL MÁS SEGURA

Las cárceles más seguras son las que no tienen muros. Las que prescinden de puertas que se cierran al unísono cuando cae el sol. Las que no contratan personal para que vigile a los presos, no lo necesitan. Porque en las de alta seguridad -las de verdad, la que no se ven-, los reos aceptan su destino y se dejan llevar de tarea en tarea, de sala en sala, de rutina en rutina. 

Son transparentes, invisibles al ojo ajeno. El propio sí las ve. Vaya que las ve, las siente, las sufre, las digiere. Y la prisión es tan macabra, que condena a sus habitantes al silencio y a la máscara. Y ellos aceptan porque los que no ven, no les comprenden y confesar su encierro sería firmar su sentencia de muerte -la física, la otra ya la firmaron el día que entraron-.

Porque los ciegos, insisto, no entienden al que mira y ve, y por eso lo desprecian. Y para que encaje sin causarles daño alguno en sus vidas de tinieblas y disfrazada luz, construyen una ficción a su medida sobre quién y cómo es él.  La medida exacta, la que no modifique su vida y les permita tenerlo cerca, pero lejano; conocerlo, pero, a la vez, ignorarlo. Y de este modo, los ciegos alcanzan el equilibrio. Ese equilibrio tan valorado que les coloca en el escalón de la sabiduría mal entendida, de la caridad acomodada, de los valores descafeinados, de la justicia adulterada. 

Un mundo equilibrado, el suyo, que condena al absoluto silencio y a la máscara eterna a los videntes. A los que, ya, a duras penas, ven por un solo ojo. 

viernes, 6 de febrero de 2015

POLÍTICAMENTE NO CORRECTO

¿Por qué tendemos a colgar en la red fotos "en bolas"? ¿Por qué unas las percibimos como escandalosas y otras como "tiernas"? 

Ayer me choqué con un perfil de Instagram de "embarazadas".  En realidad, andaba yo mirando moda, moda de invierno, moda de verano, moda de Italia, moda de embarazada, ¡una que es curiosa! Y en esta búsqueda me topé con este perfil de mujer: una lista de usuarios que compartían tema, el embarazo. Un segmento de la moda marginado: en relación con otros, apenas existe variedad, lo que encuentras es feo, y si buscas algo diferente, muy caro.  Si quieres estar "mona" durante los meses en los  que compartes tu cuerpo, tienes que sangrarlo. 

Al grano.  Lo que encontré fue un horror. Lo siento, pero un horror. Ni un "le pongo un filtro chulo", ni un "me coloco así para estar mejor", ni un "lo va a ver mi madre", ni un "es mi careto el que aparece en esta foto", que paliara o dulcificara esa tremenda necesidad incontrolada de practicar el selfie "aquítepilloaquítemato". Ningún pensamiento circulando por esos cerebros que tenga que ver con el sentido común y menos, con el del gusto. 

"Mujer, si no te gusta ¿por qué las miras?", dirán algunos. No lo miro, entró en mi casa sin pedir permiso y bajo falsa identidad. Si leo "Embarazadas desnudas" no clickeo. Este hallazgo inesperado me llevó a una conclusión: en cuestión de moda prenatal, lo que se lleva es el nudismo compartido. 

Realidad que me provocó cabreo y desconcierto: ¿qué necesidad?, ¿por qué las mujeres seguimos insistiendo en mostrarnos tan básicas?, ¿por qué una mujer embarazada siente la necesidad de compartir sus curvas con millones de desconocidos?, ¿por qué frente a un pivón en bolas somos críticos y con una embarazada somos "tiernos"? Las dos están DESNUDAS. Y lo por lo general, las que no comparten piso suelen cuidar más la estética de la foto. 

Hasta ahí mi cabreo. Y luego mi desconcierto: ¿seré un bicho por pensar así?, ¿seré la mala del cuento por tener estos pensamientos con mi primer contacto visual con este tipo de fotos?, ¿se me etiquetará como "machista" por pensar que son fotos horribles? Esta última pregunta puede parecer absurda. Pero no lo es. Me juego el cuello a que alguna mente dirá: "el cuerpo de la mujer embarazada es lo más maravilloso que hay en el mundo", "es un milagro", "es amor en estado puro". JA, JA, JA. "Parece mentira que tú, siendo mujer, pienses de esta manera". JA, JA, JA, JA. Y por estas cosas de las asociaciones disociadas dirán: "es machista". JAJAJAJAJAJAJA.

¿Qué tendrá que ver la belleza física con el acto de procrear? ¿Qué tendrá que ver los milagros con un acontecimiento científica y médicamente razonado, estudiado y explicado? ¿Qué tendrá que ver el amor con la imagen?, ¿Qué tendrá que ver el sentido común y el del gusto con el machismo o feminismo? 

¿Por qué en la búsqueda y reivindicación de los derechos de la mujer se cae en lo vulgar y de mal gusto? Sí, es tú cuerpo. Sí, la belleza es subjetiva. Sí, para gustos los colores. Sí a todo lo políticamente correcto que me quieras decir. Pero, te anuncio, no comulgo ni con lo político, ni me condiciona lo correcto. Concluyendo: tu cuerpo aparece sin pedir permiso en mi pantalla de 27 pulgadas como un desplegable de Interviú. Tú perfil es público y, por ende, tu cuerpo y tus fotos de complicación visual,  también. Y en mi libertad de expresión, me expreso. Y por último, y utilizando uno de tus dichos: para gustos, señores, los colores.

#misparanoias