Echo de menos un domingo dominguero.
Un domingo de esos de cervecita en terraza con aperitivo rico y sol calentando la cara.
Un domingo salida de misa a las once con desfile de moda incluido. No por la misa, si no por el desfile. Un traje, una falda, un abrigo, una camisa, o todo a la vez, ¿por qué no?
Un domingo de ¡yo llevo el pan! y apareces con media barra. O de ¿otro botellín? y cierras otra ronda de navajas y tortilla de patata.
Echo de menos un domingo sellado con un cine improvisado.
¿Vamos al cine?
Sí.
¿Qué vemos?
Lo decidimos ahí.
¿Llamamos a mi hermano?
Sí, dale.
.....
Oye, ¿te vienes al cine?
¿A qué hora?
Ya.
Oh! vale, me visto y bajo.
¡Guay! En cinco bajamos a tu casa y vamos en nuestro coche.
Ok.
No hay comentarios:
Publicar un comentario