Niños que comen de todo desde los seis meses. No más purés. No más papás con cucharita para dar de comer a su bebé. No más `avioncito´. No más `ésta por mamá´. No más `¡come!´. No más nada. A los seis meses tu bebé es un ser adulto que come y decide por sí solo. ¿Lo entendieron padres protectores y antiguos? Grábenselo en su cabeza: de la leche, al chuletón.
Un pelotón de madres que aseguran que sus hijos de seis meses ya comen solos y de todo. Mastican, prueban, comen, no se atragantan, mejoran su autoestima, su motricidad, su PLV, su JPI, su HUY y su PM (observen mi ironía en las iniciales). Niños de seis meses -ya no son más bebés, recuerden que ya tienen 6 MESES)-, que sentados en sus sillas altas, se enfrentan a un plato multicolor y eligen qué comer, cuándo comer, cuánto comer y cómo comer. Con tan solo seis meses... estos es ESPECTACULAR!!!
Y la comida va de su mano a su boca. No a la tuya o a la del vecino imaginario. La cogen con sus manitas, la manosean, la inspeccionan y luego se la llevan a su boca y se la comen. MAGIA. Nada de lanzamiento de comida, de escupitajos, de `platos volantes´o de toses. Nada de nada. Bueno, sí, todo de sonrisas, de limpieza y de orden. Madres orgullosas de los hijos que tienen y de haber elegido la opción del ´chuletón´. Madres modernas que no entienden como las `carcas´ no nos dimos cuenta de lo equivocadas que estábamos.
El método Baby Led-Weaning o BLW (...) se basa en no darle alimentos triturados, en papilla o en puré, sino ofrecerle desde el principio los alimentos en su textura original, blandita y no darle de comer a la boca, sino permitir que sea el bebé el que se lleve los alimentos a la boca por sí solo, sentado a la mesa como un miembro más de la familia, comiendo la misma comida que el resto de la familia (...).
Hoy, Octubre 17 de 2019 en el Telediario de la noche en Tele 5 han hablado de este método. Y esas madres maravillosas y peinadas, con sus maravillosos niños, maravillosas cocinas y maravillosos testimonios me han hecho volver a mi ojo querido. ¿Por qué estaría yo viendo el telediario de Tele5? Esa es mi primera pregunta. Culpable. Pero inocente. Gracias a los acontecimientos en Cataluña he querido informarme y la cadena amiga es de las pocas que tienen abierta su programación al extranjero en su web y, además, es la que estaba emitiendo las noticias de la noche cuando yo desayunaba. Y de los independentistas catalanes hemos dado un salto a los niños de madres prodigio (a los padres ni se los ve, ni se los espera). Así es la tele.
La presión que recibimos es tremenda. La madre primeriza es permeable a todos estos consejos. Es una esponja que escucha, investiga, lee, consulta, y, sin duda, es el blanco fácil de todos los que tienen la necesidad de contar su experiencia buena, mala, ficticia o real. Es el motivo para que los otros sean protagonistas de tu maternidad, momento de tu vida en el que te cuestionas, te pones a prueba y te conviertes en tu peor juez y enemigo.
Hasta que un día eliges decir basta. Decides que haces lo que puedes y como puedes. Tu bebé sonríe y está sano. Ahora lo que necesitas es sonreír y estar sana tú. Solo si tú estás bien tu bebé estará bien. Y a partir de ahí te relajas y disfrutas. Y regresan las seguridades y tu autoestima empieza a asomar por la esquina. Y tomas decisiones. Y si hay que darle papilla porque te asusta que se atragante, se le das hasta que te sientas segura. Y si hay que pedir ayuda para que otro lo haga porque no te sientes segura, la pides. Y si tu niño de 9 meses como triturado y el de la vecina de 6 ya come turrón del duro, olé por ellos.
Hasta que un día eliges decir basta. Decides que haces lo que puedes y como puedes. Tu bebé sonríe y está sano. Ahora lo que necesitas es sonreír y estar sana tú. Solo si tú estás bien tu bebé estará bien. Y a partir de ahí te relajas y disfrutas. Y regresan las seguridades y tu autoestima empieza a asomar por la esquina. Y tomas decisiones. Y si hay que darle papilla porque te asusta que se atragante, se le das hasta que te sientas segura. Y si hay que pedir ayuda para que otro lo haga porque no te sientes segura, la pides. Y si tu niño de 9 meses como triturado y el de la vecina de 6 ya come turrón del duro, olé por ellos.
Mi hija se me ahogó con tres semanas de vida. Se atragantó. Todavía lo recuerdo y me congelo. Se quedó sin respirar, sin parpadear. Sus ojos me miraban sin mirar. Grité su nombre, golpeé su diminuta espalda y pecho, y le hice el boca a boca. Y volvió.
Y yo seguí gritando.
Y yo casi me muero.
Han pasado algo más de cuatro años y hoy mi hija come de todo -siempre lo hizo-. Mastica, tiene dientes, escribe su nombre y sus apellidos, corre, baila, patina, nada, pinta, habla dos idiomas y sigue pasándose a mi cama a las dos de la madrugada... Ninguna consecuencia de su alimentación solida tardía.
Hagan lo que puedan. Y sean felices.