El silencio de este blog me representa. Su no constancia me define. Su dispersidad me pertenece. Su soledad me acompaña. Soy mis silencios y mis ausencias. Soy todo lo que no digo, lo que escondo y lo que cayo. Soy como estas últimas frases que escribo que no dicen y dicen y, que si dicen, cuentan lo mismo. Soy de la técnica del punto atrás para avanzar y el dicho de "para atrás ni para coger impulso" no me representa. Se termina otro año y seguimos pensando antes de escribir, hablar o hacer. Seguimos siendo iceberg. No por el frio, se entiede?
La imagen de una rasqueta que intenta limpiar las capas mas superficiales sin llegar a ninguna parte es mi cuadro favorito. No pintado, por supuesto. Aún.
Adiós 22, nos vemos en el 23. Felices Fiestas.
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