Se me ocurren estupideces cuando esquivo hablar de lo que quiero hablar. Y es tal el impacto que me ha producido verlo, que hasta me infecta mi lenguaje: habla, hablar... "Hable con ellas" de Telecinco tiene la culpa. Pésimo programa que hoy he visto por primera vez. En directo y por Internet.
-He pasado de las estupideces que leo por internet a las que veo; y me da que para algunos, he aterrizado en la propia. `Big deal´-.
Y lo que he visto es a cuatro mujeres intentando llevar adelante un programa al que no le encuentro el punto. Cuatro mujeres que preguntan al invitado y al que no permiten contestar. Cuatro mujeres que no se escuchan cuando hablan y por eso construyen entre ellas diálogos de besugos mientras el invitado pasa a ser un espectador mas. Cuatro mujeres que pretenden generar frases inteligentes o ironías ácidas y lo único que consiguen es llevar al programa al desierto de los lugares comunes.
Mercedes Milá y la chica americana
Hoy Mercedes Milá ha estado en el plató. Y se ha mordido la lengua. Varias veces, pero no todas. Le ha dicho a la chica americana que como no escucha, pregunta cualquier cosa. La chica americana -que estudia su guión como tabla de multiplicar del uno-, forma parte de la apuesta de Telecinco para presentar este late night de la televisión española.
¿Entiende lo que dice? Es la única duda que me surge, porque, que no se entera de lo que se habla en el plató, lo tengo mas que claro. Como un peón de una cadena de producción de coches, mete su frase o su pregunta justo cuando lo marca el guión. No importa que estén hablando de flores; ella pregunta sobre ranas. No importa que el invitado esté en plena exposición de un tema; ella lo pisotea con su tono forzado y chillón. No importa que no tenga ni la mas mínima idea de quién es el invitado, ella presume de su ignorancia sin complejos.
¿Entiende lo que dice? Es la única duda que me surge, porque, que no se entera de lo que se habla en el plató, lo tengo mas que claro. Como un peón de una cadena de producción de coches, mete su frase o su pregunta justo cuando lo marca el guión. No importa que estén hablando de flores; ella pregunta sobre ranas. No importa que el invitado esté en plena exposición de un tema; ella lo pisotea con su tono forzado y chillón. No importa que no tenga ni la mas mínima idea de quién es el invitado, ella presume de su ignorancia sin complejos.
No importa nada. Ella mete su parte y se queda tan ancha. Y no acierta con los plurales, ni con el género de las palabras. ¡Qué mas da! Si además de mona ¡sabe inglés! Una mujer es "alto" y un coche es "fea". Da igual, la yanki es mona y enseña piernas; y lleva mechas californianas. Alyson Eckman es su nombre, lo he buscado en internet.
Mercedes Milá y una actriz española.
Yolanda Ramos es otra de "ellas". Actriz. Actriz de guión. Su naturalidad a la hora de entrevistar destaca por su ausencia. Como Alyson, tampoco permite que el invitado conteste a sus preguntas -quizá lo tengan firmado por contrato o lo exija el guión-. Su originalidad a la hora de preguntar es nula. ¿Quién le pasa las preguntas? Esta noche Milá le ha dado varias bofetadas televisivas: no se pregunta sobre generalidades al invitado porque le colocas en una posición incómoda, ¡no va a saber qué contestar! Mejor haz preguntas concretas. La periodista le ha regalado, en directo, una clase de periodismo a la actriz.
-Normal, zapatero cuando no sepas hacer otra cosa, quédate con tus zapatos-.
Maria Teresa Gómez-Limón, diputada del PP en la Asamblea de Madrid, ha protagonizado la entrevista "seria" del programa. Es noticia porque acaba de abandonar el partido por "discrepancias". Además, tuvo la desgracia de viajar en los primeros vagones del Alvia que descarriló el 24 de julio de 2013 en Santiago de Compostela y la suerte de ser una de las supervivientes del accidente.
Yolanda Ramos -la actriz-, ha sido la entrevistadora estrella. Y juraría que saltándose el guión -y de paso disimular su inseguridad provocada por los "consejos" de la periodista-, ha invitado a Mercedes Milá a quedarse. No tengo claro que haya sido una buena idea. La incompetencia de la actriz para llevar una entrevista a buen puerto ha quedado mas evidente si cabe. Yolanda he empezado con la típica, aburrida y previsible pregunta sobre el abandono del partido de la invitada. Milá no ha podido reprimir su instinto periodístico y le ha preguntado -casi al mismo tiempo que la actriz-, sobre sus sentimientos/pensamientos justo en el momento del accidente. Ha querido que la diputada volviese al minuto en el que se produjo el choque para intentar vivir a través de ella ese momento y también, que todos los que estuviéramos en casa lo sintiésemos al mismo tiempo. Comenzar la entrevista con tema impactante que deje al espectador pegado a la tele. Un básico en periodismo; un básico de televisión. Otra lección de Milá a la actriz; se me olvida que es actriz, solo funciona con guión.
La diputada se disponía a contestar -a Milá-, cuando Yolanda de forma abrupta ha dado paso a la publicidad. Horror. Lo mejor, a la vuelta de los anuncios. Le he hecho un tercer grado a la invitada durante la publicidad mientras tú te has ido (¡zass!), le ha dicho Milá a Yolanda, la actriz. En ocho minutos de corte, Mercedes le ha preguntado por el accidente, por los sentimientos, por las secuelas, por lo que se ha hecho, por lo que no... Su interés periodístico, humano e innato por escuchar testimonios de personas que viven situaciones difíciles, límites o que denuncian injusticias no entiende de descansos para fumar; de estar al aire o no; o de si forma o no parte del guión. Ni siquiera entiende de si cobra o no por ello.
-Sin guión, sin programa, sin cobrar. Igualito que "ellas"-.
De las otras "ellas" poco que contar: otra actriz o chica del teléfono, y una hija de cantante rescatada del olvido. Y no importa lo que son o no son, importa que siendo lo que son presentan mal y entrevistan peor. ¿"Hable con ellas"? Yo diría: "Hablan entre ellas y para ellas". Otro éxito de Telecinco.