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viernes, 14 de diciembre de 2012

DESHOJANDO LA CEBOLLA


Mis primeros nueve días en Miami. Toca balance.

SOY FELIZ

Dos palabras difíciles de pronunciar en un momento de la historia tan complicado como en el que vivimos en general, y en particular, en mi amado país, España.

Creo que estoy en la obligación de sumar a este escenario gris y oscuro que refleja la madre patria un poco de luz y de esperanza. Quizá sea porque las Navidades se acercan, quizás porque mis huesos empiezan a encontrar su lugar en el mundo; o quizás porque la distancia, el cambio de aires y ver luz al final del túnel ayuda a ver la vida con otros ojos.

Me leo y me recuerdo a uno de esos libros de autoayuda que se venden por dos euros. Tantos años de estudio para terminar parafraseándolos…¡qué penita!

No os puedo contar que todo lo que me rodea es perfecto; ni mucho menos. No tengo empleo, no tengo casa, no tengo amigos cerca, no tengo a mi familia al lado… pero me siento feliz. Y mucha culpa de este estado la tiene SMcaelOjo. Este amigo improvisado que me he buscado, me hace los días más llevaderos, más interesantes y , sobre todo, me permite hablar con vosotros, sentiros cerquita. Muchas gracias, pequeño.

En poco más de 24 horas aterrizará mi hermano. Otro motivo de alegría. De nuevo se junta el trío invencible: mi marido, mi hermano y yo. Echo de menos a muchos y a muchas, pero, permitidme que esta persona de metro novena pasados sea mi debilidad. Dudo que fuera capaz de decírselo en persona; también dudo que él me lo permitiera –somos una familia de más hacer y menos decir, vaya, lo que se dice “parcos" en palabras sentimentales-. Pero bueno, con la complicidad de la distancia y de la escritura cojo fuerzas y se lo digo: te quiero un montón.

JAJJAJJA,  escribir la última frase del párrafo anterior me he costado…ais…¡que me estoy saltando la norma de las capas de la cebolla! Bueno, disculpad mi desliz.

Ya termino por hoy. Gracias a todos por hacerme la vida más fácil, más feliz y más necesaria. Todos sois muy importantes para mí y a todos –ya que nos hemos puesto en este tono sentimental-, os quiero.