martes, 30 de octubre de 2012

LA LISTA DE PATRI


Cambio de planes. Adelantamos salida. Nueva fecha: 5 de diciembre.
O sea, ¡ya!
¡¿Solo me queda un mes?!
¡Qué stress!

Esta mañana me han dado la noticia, no será a mediados de diciembre, sino a primeros cuando salga el vuelo a Miami. He pegado un salto de la cama y me he puesto a hacer una lista:

Dar de baja la luz, el teléfono, el agua; pasar por el gimnasio para devolver la llave de taquilla; liberar mi movil; hacer maletas de verano y una de invierno; ir a todos los médicos que hace años que no voy y ahora me parecen imprescindibles; adelantar trabajo de la universidad como sea; cerrar viaje a Bilbao; organizar cena de hermanos; despedidas varias; hablar con empresa de mudanzas;  cerrar fecha de mi mudanza; vender tele; vender coche; presionar a casero; conseguir medicamentos en farmacia que seguramente los encontraría en Miami, pero una es de “poble”; inspeccionar congelador y despensa para ver cuál va a ser el menú de las próximas cuatro o cinco semanas; hablar con la chica que me ayuda en casa; ir a peluquería para raparme la cabeza (es una tentación); volver a hacer limpieza de papeles; recoger pantalón de la tintorería (¡lleva ya un mes!); (…).

Un listado interminable que me ha colapsado.

Y entre agobio y agobio me ha dado por empezar a mirar cómo está el tema de medios en Miami. Google me ha escupido un montón de páginas. 

En una de ellas he encontrado una relación bastante amplia de medios de comunicación del lugar: aquí. La he guardado en carpeta de favoritos “Miami” y he seguido indagando. Como la cabeza me va de lado a lado, y no consigo focalizarme en algo concreto, sin darme cuenta me estaba dando de alta en  spaniards.es. Es una comunidad de españoles expatriados.  De nuevo al cajón de favoritos y a otra cosa.  Soy de las que se da de alta en estas cosas y luego pierde contraseña y no vuelve a entrar. Pero, nunca se sabe, mejor prevenir.

Y con esta multitarea se me han hecho casi las cuatro de la tarde.  Me he enchufado un paracetamol –cómo no, ya he pillado el primer catarro de la temporada-, y una sopa calentita. De sobre. Por eso de no cocinar y no manchar demasiado.

Ahora repaso la lista y se me ocurren muchas más cosas; pero no conviene seguir engordándola, podría reventar. Por suerte, en tres días llegan refuerzos: después de un mes por el mundo vuelve mi marido.  Y como siempre, reducirá mis agobios a la mínima expresión: “tranquila, en un par de días lo tenemos todo hecho”.  En situaciones normales, yo me tiraría a su yugular y le explicaría que no, que si tal y que si cual. Pero, después de un mes sin verle…¿quién tiene ganas de perder el tiempo?

2 comentarios:

  1. Hay....por favor.....cómo te entiendo!!!! Pero si, debido a las circunstancias esta vez un "Sí querido" y fluir!!!!!

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