sábado, 31 de agosto de 2013

MISIÓN HUMANITARIA DE MIAMI: DAR SALIDA AL PRODUCTO ESPAÑOL

Primero me cabreo y luego me deprimo: 

Ana Obregón, imagen de España en Miami.
Lorena Gómez, portada de revista en Miami en la que dice: "Quiero llegar hasta lo más alto que se pueda".

Lo de Anita "la fantástica" es para cabrearse; ya es difícil que te tomen en serio en esta parte del mundo como para que, encima, esta señora sea la "imagen" que se tiene aquí de los españoles. Ahora, me deprimo.

Lo de Lorena Gómez, es para quedarse igual: ni frío, ni calor, porque "¿qui-en es esa chica? Who´s that girl", como cantaría Madonna. "Ni idea", replicarían los coros. Pues bien, esa chica ocupa la portada de la revista digital LifeStyleMiami.com. En la entradilla del reportaje leo "española". La miro fijamente y no caigo. Decido no leer el artículo e intentar adivinar quién es: a primera vista, parece la típica joven angelical que simula tocar una guitarra con la misma pasión y naturalidad que lo haría si abrazara un jarrón de los chinos. 

Una fuerte curiosidad nacida del aburrimiento me ha llevado a clikear en la flechita que me proponía ver más fotos de la chicabrazajarrones: ahora, la chicabrazajarrones, lo acaricia -al jarrón/guitarra-, y mira dulcemente al tendido. La intriga se ha apoderado de mí: ¿que le hará al "jarrón" en la próxima foto? He vuelto a hacer click. 

¡Maldición! La chicabrazajarrones con cara de no romper platos ha dejado el "jarrón" y, ahora, posa al lado de una escalera que cuelga de la nada; de fondo un barquito que quiere ser yate. Ahora estoy despistada: si no abraza jarrones, ¿a qué se dedica? Veo la escalera, a la chica que ya no abraza jarrones y recuerdo el titular de la portada: "Quiero llegar hasta lo más alto que se pueda". ¡Ahí lo tenemos! No sabemos a qué se dedica, pero ¡qué imaginación y que inteligencia aguda la de la revista! Para llegar a lo más alto le ponen ¡una escalera! Ahora entiendo por qué Anita "la fantástica" además de ser imagen de España, ejerce de paparzzi por estar tierras (este será tema de otro debate conmigo misma). 

Vuelvo a nuestra chica que ya no abraza jarrones, pero sí sube escaleras. Ya sabemos lo que quiere: llegar a lo más alto; ahora, queremos descubrir qué hace y quién es.

Siguiente foto: vaya, un primer plano de su cara. Ya no es tan angelical: en esta, parece que busca a Jack.  Guardemos comentarios y vayamos a la siguiente foto, no nos precipitemos. ¡Corcholis! La ex-abrazajarrones posa en el borde de una piscina en bañador y sacando pecho... Seguimos, seguimos... no nos precipitemos. Siguiente posado: primer plano contrapicado de la chica mirando desde una ventana... con una pamela negra y un escote de infarto... Otro: plano medio de la chica en la puerta de una "mansión"; trenza hecha sin gana, body negro, minifalda de encaje... 

Fin del reportaje fotográfico. En este momento, todavía, estoy más despistada. El reportaje fotográfico comienza con una chica que abraza jarrones -bueno, una guitarra-, y que, con su mirada, parece pedirnos un donativo para terminar con el hambre del mundo. Un vestido de manga larga blanco, unas botas cowboy, una cadenita rodeando su cabeza a la altura de la frente, todo muy "paz y amor". 

Al avanzar con las fotos la chica se transforma en una mujer de escotazo, posturas imposibles al lado de la piscina y miradas seductoras de culebrón venozolano. Mansión, escasa ropa, pamela, melena suelta, bisutería pesada, labios rojos... ¿a qué se dedicará esta mujer? Lo tengo en la punta de la lengua. 

Voy a la letra del reportaje. Es una entrevista.

"Aunque ya ganó “Operación Triunfo” (la exitosa versión española de “American Idol” o “Star Academy”), ella vive en una operación constante en la búsqueda del triunfo; justamente eso fue lo que la llevó a tomar, hace un par de años, una de las decisiones más difíciles de su vida: dejarlo todo por nada"

¡Una triunfito!!!!!!!! 

"(...) dejó el triunfo que había alcanzado en España para empezar de cero en tierras extrañas (...)"
¿¿QUÉ TRIUNFO???

" (...) lleva corto tiempo en Miami, el triunfo le sigue sonriendo a Lorena (...)"
INSISTO, ¿QUÉ TRIUNFOOO??

"Estamos seguros de que serán muchos los fans que recordarán esta entrevista y su primera portada en Estados Unidos cuando sea muchísimo más famosa que David Bisbal, Rocío Dúrcal, o hasta el mismo Enrique Iglesias"

Ahora entiendo todo: ¡qué ciudad generosa esta! Miami se presenta como la nueva ONG y cazatalentos del estado de Flórida e inicia labores de ayuda al Estado español para dar salida a su producto: fichan a la diputada socialista y exministra de Defensa, Carmen Chacón, en la Universidad de Miami Dade por si llega a ser presidenta de una gran nación; emplean a la "multioficios" Obregón por si, en un futuro, se convierte en  otra Marilyn, o en la sucesora de Oprah Winfrey; y, por último, a una "exitosa" triunfito la toman como la sucesora de Bisbal, Dúrcal o Enrique Iglesias. 


¿A qué teléfono hay que llamar?

viernes, 23 de agosto de 2013

PUEDO PROMETER Y PROMETO...


Vivir en pareja es lo que tiene, uno debe contar con la existencia de los "imposibles", aunque se los pinten como "posibles". El hombre tiene la manía -buena o mala , según se mire-, de buscar soluciones a problemas reales, imaginados, intuidos, inexistentes, propios o ajenos. Soluciones rápidas, eficaces y realizadas en tiempo récord. Nada de perder minutos mareando la perdiz: directos al objetivo sin peros y sin comas. 

¡Uy! No queda...
Voy a comprar!!!-coge cartera, llaves y sale pitando al super. Portazo.
... tiempo para ir al cine... 

Al rato vuelve.

Pero ¿qué es todo esto?
Lo que faltaba...
¿Tres peines, cuatro latas de espárragos, diez botes de tomate triturado, un bote de mermelada, dos helados de vainilla, un sobre de levadura, cinco kilos de pan rallado, dos tabletas de chocolate con leche y una barra de pan???
Has dicho que no quedaba...
¿¡¡Qué?!! ¿He dicho que no quedaba el qué??

Silencio.

Ehh.. pues eso...
****

Esta necesidad genética de hacernos la vida más "fácil" les lleva a prometer imposibles como: "lo prometo cariño, hoy, saldré pronto de la oficina". Esta es mi favorita. 

Sabemos que no la va a cumplir, por más que quiera, por más que lo intente. Y como lo sabemos, tampoco se lo pedimos. Pero ellos insisten: "que sí, que sí, lo prometo, hoy, me escapo". Y la realidad es que casi siempre pasa algo que consigue que las nueve o diez de la noche, a fuerza de de la costumbre, se conviertan en las horas "tempranas" ideales para ir a la playa, al gym, a merendar (...); o para ir comprar una maleta de cabina de avión que "necesito que me acompañes porque se me ha roto la mía y el domingo me voy a Londres". 

Me da en la nariz que viajará con lo puesto...

miércoles, 21 de agosto de 2013

CRÓNICA DE UN VUELO

Brasil lo ha vuelto a lograr: ¡la sonrisa tatuada en la cara durante semanas! 

Ya de vuelta en el dulce hogar. El vuelo de regreso a casa ha sido horrible. Ya se, ya se ¿qué pasa con la sonrisa? Pues que Brasil es maravilloso, pero no hace milagros. 

La tortura empezó ayer a las 6 de la mañana. A esas horas salíamos de la pousada camino al aeropuerto. En nuestro turismo sin dirección asistida, sin elevalunas eléctricos, sin cierre centralizado y circulando a base de alcohol -borrachos hasta en eso...jaja-, debíamos recorrer unos 64 kilómetros: de Imbassaí al aeropuerto. 

El cielo amenazaba tormenta y no se hizo rogar: ni bien salimos a la "autopista" -soy muy generosa con esta denominación-, la lluvia nos acompañó durante la hora y veinte que nos costó llegar. ¿Contratiempos? Los de la marca de la casa: nos perdimos.

¡Dieguiiiiii, la salida hacia el aropuerto está a la derecha!!!!
¿Dónde??????
Estaba hacia la derecha...

Ese giro incorrecto hacia la izquierda nos obligó a meternos de lleno en Salvador de Bahía. Y Salvador es un caos. Y sus conductores manejan sus coches sin algún tipo de ley. Y sus peatones se cuelan por las grietas; y las innumerables motocicletas hacen croché a gran velocidad; y la calle por dónde circulábamos nos alejaba más y más del aeropuerto; y el GPS no encontraba satélite. Y todavía teníamos que devolver el coche, facturar, control de policía... Un silencio tenso reinaba en el bólido. 

Solo tenemos que cambiar de sentido -repetía Diego. La calle principal era una vía de doble sentido con una mediana que separaba los dos carriles de ambas direcciones. Andábamos buscando una señal que nos indicara que podíamos doblar en "U", pero nada. 

Giro inesperado a la derecha y nos metemos en un barrio golpeado por la pobreza más de lo normal por esas tierras. Aparecemos en un mercadillo callejero que estaba amaneciendo y en el que todos nos miraban con cara de ¿dónde van estos guiris? Con la intuición funcionando a toda máquina logramos retomar la dichosa calle que nos alejaba del aeropuerto y de la que necesitamos, nos permitiera doblar en "U". Nada. 7:00 am. 

Giro brusco a la derecha: Diego se sintió ya del lugar y con decisión y coraje pegó volantazo e haizo la "U" por encima de la mediana. Me miró y sonrió:

Ya estamos camino al aeropuerto.

A partir de ahí, todo bien. La lluvia continuó haciendo de las suyas -mojar-, pero logramos devolver el coche a tiempo, facturar, pasar controles e, incluso, tomarnos un café con leche en vaso de plástico. 

9:30 am, en el avión: vuelo 238 de AA (American Airlines). 9:50, despegamos. De 9:30 am a 5:00 pm perdí a mi cuerpo: piernas, pies, manos, nariz, orejas... Lo juro. El aire acondicionado del avión nos trasladaba a los inviernos de la Antártida -que no los he conocido, pero apuesto que son las pera de fríos-. 

Con una flexibilidad solo posible en casos de emergencia como este, conseguí que mis piernas, mi trasero, mi espalda, mis brazos, mi todo, cupieran en el minúsculo asiento de turista; todos, retorcidos, encima de él. Aseguradas las piernas con el reposa brazos y con el cuerpo bien encajado, me he enrollé con la manta. Solo se me veían los ojos, y ni eso: con las gafas de sol sostenía la manta para que me tapara la nariz y las orejas y, de paso, evitaba ver la luz y que los demás vieran mi cara de cabreo. 

Así, ocho horas. Los pies se congelaron, por lo que tuve que descalzarme y quitarme los calcetines y pasar al plan de choque: las manos de Diego. El poco calor que había acumulado en sus manos pasaron a mis pies durante unos minutos. Agotado el calor, retomé la posición inicial. En minutos se volvieron a helar. 

El resto del viaje os lo podéis imaginar: luchando para que la manta tapara todo mi cuerpo; intentado que las piernas no se durmieran más de lo normal; estirando las mangas de la  chaquetita de punto que llevaba hasta lograr que taparan mis manos; haciendo lo mismo con mis minicalcetines tobilleros, en este caso para que cubrieran algo de tobillo; respirando con la boca abierta por debajo de la manta para generar calor... Un cuadro. 

A las cinco y media de la tarde, hora de Miami, pisaba la calle. Atrás quedaba el aire acondicionado del avión, el de los pasillos del aeropuerto, el del control de pasaportes, el del control de aduana, el de la recogida de equipaje, el del control de equipaje. Miami me esperaba con una encantadora temperatura de 31 grados, un bochorno maravilloso y un café del Starbucks. Hogar dulce hogar.

viernes, 9 de agosto de 2013

HUEVITIS

Dos días antes de salir de viaje no se puede ir al supermercado; y menos, para comprar una docena de huevos. Y menos aún se debe llegar a casa y convertir esos doce huevos frescos, en doce duros; huevos duros, digo. 

Y como "no se debe", yo lo he hecho. Y hoy, a escasas horas de subirme a un avión, tengo cara de yema de huevo y color de clara. Y todavía me quedan tres. 

Me compro una docena de huevos y se me olvida el café. Y hoy no tengo. No lo entiendo. Me compro una docena de huevos y olvido la pasta de dientes para el viaje. Me compro los huevitos y se me olvidan los cepillos de dientes para las vacaciones. Los santos huevos están conmigo y el repelente para los mosquitos en la tienda. Me quedo sin leche, pero con huevos. No compro queso y jamón "porquemevoyendosdías", pero hago acopio de huevos y me hago un sandwich de huevo. 

No me extraña que alguien dijera: ¡estoy hasta los huevos! Yo, también, pero hasta los duros. 

sábado, 3 de agosto de 2013

UN OJO, UNA OLIVA

Yo lo intento, pero, a veces, no lo consigo. Yo no lo deseo, pero, a veces, no puedo evitarlo. Resulta que hace días que abro mi ojo y empiezo a escribir; escribo y borro; borro y escribo. Y abandono. Y me voy a las olivas. ¿Qué olivas? A mis dcogerOlivasvengo. Pufff... otro juntaletras, dirán algunos. Sí.  Es lo que hay; me gusta juntar las letras para que las palabras suenen como yo las escucho en mi mente. 

Al igual que "mi ojo", las olivas surgieron sin querer, sin darme cuenta. Fue a raíz de una contestación que suelo dar cuando prefiero no decir lo que pienso, cuando la conversación que mantengo se convierte en una pequeño diálogo de besugos o cuando mi paciencia no da para más. Una manera de zanjar el tema sin caer en lo grotesco; una salida elegante en un diálogo enfermizo. 

"De coger olivas vengo" lo decía mi madre. No puedo describir lo que ella sentía cuando lo decía; ni por qué lo decía, ni para qué lo expresaba. Yo lo escuchaba como tercera persona; como testigo de una conversación entre adultos. Solo puedo describir lo que percibía:

¡Pepe, cierra la puerta del armario!
(Silencio)
¡¡Pepeee!! ¡cierra la puerta del armario!
(Silencio)
¡¡¡Peeeepeeeeeeeeeee!!!! ¡¡¡La puertaaaaa!!!

Pepe está dormido en el sofá de salón. Los gritos le despiertan. Solo escucha ¡¡¡puertaaaaa!!!!

¿Qué ocurre con la puerta????
(Silencio)

Mi madre sale de la cocina, atraviesa el salón y se dirige a su dormitorio. Al cruzar el salón, se da cuenta de que en su habitación no hay nadie; Pepe dormía plácidamente en es sofá y, ahora, muestra una expresión de desconcierto.

¿Qué pasa? ¿qué puerta? ¿por qué chillas????
Nada, nada... 
Pero ¿qué pasa?
De coger olivas vengo Pepe, de coger olivas vengo....


Fin de la cita (qué daño nos ha hecho el "presi").

Y un día quise poner en una bolsa todo lo que se me pudiera ocurrir: ficción, pensamientos, ensayos, relatos, cartas, declaraciones, etc., en fin, todo. Y me acordé de mi madre y de su "de coger olivas vengo". Y me gustó. Me gustó porque me dio la sensación de libertad. DcogerOlivasvengo me permite escribir lo que quiero, lo piense o no lo piense; sea verdadero o falso; sea justo o injusto; sea ficción o realidad; sea lo que sea. 

Gracias mami por ser tan maravillosamente ingeniosa. Gracias por tus frases y gracias por todo lo que no dices, pero piensas y sientes.