Me encanta apartarme con descaro. Disfruto mi espacio vital. Y desde hace unas semanas, ando enamorada de ti. Cuando te conocí te sentí incómoda, atrevida, invasiva. Te hablaba de usted y solo olerte me provocaba asco. Y pasaron los días y las semanas, y más aún te odiaba. Detestaba ese amor tuyo, tan pegajoso y pegoteado de familia tana. Y ese nombre... 'D i s t a n c i a S o c i a l', sospechoso de pertenecer a familia de alta alcurnia y tan del pueblo a la vez, tan de andar por casa que se pasaba todo el día olisqueando mi oreja... BASTA!
Y llegó el momento. Ése en el que te agarré por los hombros y te miré a los ojos. Mi garganta se cerró. Mi corazón golpeó mi pecho. Quedé perdido, paralizado. Cautivado por esos ojos profundos y cálidos. Ojos que sólo me hablaban de amor y protección. De generosidad y esperanza. De esfuerzo y justicia. Ojos que me abrazaron y que nunca me soltaron.
Y señores, en estas me ando, a dos centímetros del suelo, flotando, caminando de la mano de mi amante, de mi amor, de mi distancia social descarada.
#tiemposdecovid19
#smcaelojo
No hay comentarios:
Publicar un comentario