miércoles, 9 de enero de 2013

GRIS QUE TE QUIERO GRIS

¿Qué escribe una cuando no tiene nada que contar? Nada. 

En dos días me he quedado seca. Como no hay agua, pues no hay flores y sin flores, no hay fruto. (O algo así que nunca se me dio bien la flora y la fauna, aunque creo que ese es el orden correcto). 

Y la culpa la tiene la Universidad y mi "no casa" y viceversa. La búsqueda de piso me tiene cansada mentalmente; sigo buscando, sigo visitando, pero sin la esperanza de encontrar algo. No sé, no me visualizo. De la misma manera que estoy segura de que mañana saldrá el sol en Miami, sé que en unos días tendré casa, pero ya no aspiro a algo que me guste, ni que me encaje.  Ya solo quiero que me dejen alquilarlo. Sin tantos misterios, sin tantas esperas, ni tantas idas y venidas.

¿Y por qué también es culpable la Universidad? Porque me ocupa el tiempo que no dedico a ver pisos o a hacer trámites. Trabajos, trabajitos, exámenes... me colapso y no avanzo, y ya tengo varias bajas en en el equipo de las AEC´s (Actividades de Evaluación Continua).

Y cuando uno está rodeado de actividades grises como son las mías, 
su vida se convierte en gris. 

Y  estaremos todos de acuerdo en que escribir sobre  "gris" 
es casi más deprimente que no escribir (...). 

Y ahora os preguntaréis,  
entonces, ¿por qué lo haces?  

Por ese "casi". 


Y como tengo muy presente a John F. Kennedy en estos días, os dejo una de sus perlas que me viene como anillo al dedo:

"No utilices tu tiempo como un sofá, úsalo como una herramienta (...)".

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