El 16 de marzo inauguro mi casa. Sí, así de ceremoniales son las cosas aquí. De hecho, ya "estamos tardando" según algunas voces.
Lo que esas "voces" no saben es que hasta hace una semana mi casa era un horno, no podía abrirles las puertas y parecía un cementerio de cajas. Si nada lo impide, hoy viene el último profesional de los que arreglan cosas en casa para ver lo de unas luces que no sabemos de dónde se encienden y de dónde se apagan -sí, en esta casa también tenemos fenómenos paranormales-, y lo de la cerradura de mi casa (cambiarla, tirarla, mirarla...no sé, pero darme una solución).
Si todo va bien -que ya no va porque hace una hora que debía estar aquí-, hoy terminaré con estos trámites tediosos y usurpadores de mi energía y buen humor para dedicarme a temas más productivos y más interesantes para el espíritu, mi espíritu.
Y en paralelo a esos "temas" debo organizar la dichosa fiesta. Entre 18 y 20 personas nos juntaremos y apreciaremos el "happy hours" de mi barra de la cocina -alguien pensó que grabar a fuego en una madera esa frase era "so cute"- e intentaremos no volvernos locos al darnos cuenta de que el techo repite la decoración que luce el suelo del salón. Algún día os mostraré alguna foto; de momento, os dejo que os lo imaginéis.
Primera cuestión: la comida y la bebida. Entre tanto mueble, tanto técnico, tanta Asociación y tanto de todo se me ha olvidado llenar la nevera de cosas ricas.
Ahora mismo podría ofrecer un plato (literal, UNO) de arroz blanco seguido de una buena lata de atún en aceite. Aguam mineral y de postre, unos deliciosos M&M´S y un nestcafé. Esto es todo.
Con este triste panorama no me extraña que a uno le deprima comer en casa, así que ya tengo agendado para este sábado empezar con el acopio de víveres de primera, segunda y tercera necesidad. Para este primer contacto real con el mundo "alimento" he elegido los productos no perecederos: bebidas alcohólicas, refrescos, arroz, pasta, galletas, azúcar, café, panes tostados, latas en conserva, salsa de tomate, salsas varias, aceite, vinagre... Vamos, lo que vendría a ser el "fondo de armario" de mi cocina.
Algo de fruta y verdura para subsistir dos o tres días, leche, huevos, pollo, yogourt, zumos y algún caprichín para amenizar las tardes de estudio será parte de esta primera toma de contacto.
Segunda cuestión: el menú de la fiesta. Ni idea. ¿Lo hago yo o lo encargo? ¿Un mix? Esta es la primera decisión que debo tomar. ¿Alguna idea para dar de comer a 18 personas en una casa con ocho sillas?
Gracias, soy toda oídos.
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