Segundo fin de semana del curso de remo. Hoy hemos ido al canal ni bien hemos llegado al club. Un ratito en el gym para calentar y ¡zas! al agua patos.
Al margen de la técnica, de no chocarte con los otros que reman por el canal, de evitar que las lanchas te pasen por encima y de no dar un remazo a una iguana, cuatro recomendaciones:
- Embadurnarte de protector solar. Cualquier centímetro que dejes al aire queda achicharrado después de dos horas remando.
- Olvidarte de si te queda bien o mal: ponte gorra. Evita que el pelo te moleste y te protege la cara del dichoso sol.
- Utilizar guantes. Yo llevo los que utilizaba en el gym. Son necesarios por dos tres razones: protegen tus palmas de las manos de manera que no te salgan callos. Protege tus nudillos de los golpes que te das con los remos. Y, por último, ayuda a que no se te resbalen las manos por el remo; después una hora remando, las manos te sudan y pierdes la posición de agarre.
- Llevar ropa que te guste mucho como te deja la marca. Me explico. O vas en bolas, o te aguantas la marca de la camiseta, del short, de las zapas, del reloj... De nuevo el sol. Pero este vez se convierte en un dibujante. Yo conservo las marcas de la semana pasada y las de hoy. De momento, la mejor opción es llevar camiseta de tirantes y mini shorts. Con los pies... pues no me animo a ir descalza, pero, quién sabe, todo llegará.
Consejos que están testados. O sea, que los doy porque he sufrido las consecuencias de no tenerlos en cuenta. Así que no los truquitos de la abuela, ni eso que he escuchado a alguien que pasaba por ahí.
Todavía no protagonizo una escena bucólica de esas en las que un solitario y apuesto joven rema en soledad por el rio, mientras el sol cae y las gaviotas planean a baja altura. El joven rema acariciando el agua y en cada "remada" (?¿?¿) avanza cien metros. Mira al horizonte, piensa en sus cosas y no pierde ni su verticalidad, ni su dirección.
No, mi escena es mucho más "divertida". El sol no cae, el sol se coloca encima de tu cabezota y te persigue allá donde vas. Lo único que se escucha es al monitor gritando row with the left!, be careful with your back!, go to dock!!!!! No acaricias, pegas bofetadas al agua hasta que consigues que la pala entre "square" y salga en posición "feather" -con un ligero movimiento de muñecas vas consiguiendo que el remo cambio de posición. Es como la tierra: rotas y trasladas con los remos-. ¿Verticalidad??? Ni bien consigues que el bote adopte la posición deseada, llega una lancha y te genera tal oleaje que te pone mirando a la Meca. Hacia el sur por la derecha, hacia el norte por la izquierda, te gritan desde el muelle. Sí, sí ya voy, solo tengo que lograr que el barquito vaya donde yo quiero que vaya....argggg!!!
Y por fin, por fin, remas. Suave, recto, por el lado que debes...¡lo conseguiste! Y toca la campana y hay que volver al muelle y "aparcar" el bote. Cinco botes largos como un spaguetti "corren" hacia el muelle para no tener que hacer maniobra. Yo, que siempre me pilla este momento en las quintas porras, me pongo a remar como una loca y se me olvida toda la técnica, todo los movimientos y todo lo que me llevan gritando hace horas los profes. Cuando me doy cuenta de que llevo remando varios minutos y no he hecho más que dar vueltas, paro, respiro y grito ¡vamos Patri: arms, back (body), legs y row!!!! Y todo fluye.
Lo que viene después es más rollo, pero cuando estás empezando, incluso eso, te divierte: sacar los botes del agua (antes les quitas los remos), llevarlos a una plataforma para lavarlos, guardarlos, etc, etc., etc. Y...that´s it!!!! Mañana, más.
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