No hay peor lugar para empezar ahorrar que una AppleStore. ¡Imposible! Esas manzanitas, esas líneas interminables que te llevan al cielo, esas carcasas sin fisuras, esas caricias de tecnología que siempre mantienen la figura... y, además, ese ¡"me queda bien con TODO"!
Ayer diluviaba. Diluviaba como lo ha hecho en los últimos cinco días. Nada fuera de lo normal: truenos, relámpagos y millones de litros de agua chocando contra el asfalto y contra mis, siempre limpios por la divina naturaleza, cristales de casa.
Como el panorama de tormenta eterna es una realidad, una tiene que armarse de valor y continuar con su vida como si tal cosa; de manera, que, ayer, pese a todo, nos fuimos de compras: unos auriculares para el teléfono. No para mi teléfono, para el de él. Una compra rápida, concreta y más o menos económica -ya sabemos que el mundo Apple es propenso a sacarnos el higadillo por cualquier cachibache-.
Pues bien, llegamos. Localizamos los headphone. Primera dificultad: veinte modelos; blancos, negros, grises; con cable, inalámbricos, de oreja derecha, de izquierda; con batería para siete horas, para cinco; de 60 dólares, de 140; de marca "A" de marca "B"; inteligentes, más o menos listos (...). Todo un nuevo mundo para mis ojos, que, inocentes, estaban acostumbrados a ver los típicos auriculares de orejita con cable y almohadilla de toda la vida.
Aburrido. Sí, ¡aburrídismo! La decisión había que tomarla según la letra pequeña de cada modelo. Y yo, odio leer las instrucciones, las características, las virtudes... Y más detesto ese momento "comparo entre tres que parecen iguales, pero... no ¿no lo ves?" Este disminuye el sonido exterior en un 99´ 7%, y este otro en un 99´ 9%; este tiene autonomía de 7´5 horas y este otro, de 5; este tiene una batería extra y este, media (...). Puff, pierdo el interés y le dejo a él hablando con el apple boy para que le cuente la vida y milagros de unos aparatos que, además de aburridos, parecen unos feos whisper xl.
Y me despisto por la tienda; y me pierdo por los accesorios para el iphone 5: que si para correr, que si para que descanse en la mesita de noche; carcasa para los días de gala, para los días de a pie; soporte para llevarlo en el coche tipo GPS; bolsito de Michel Kors para ir a la moda (...). Toda una despiadada tentación.
Echo un ojo a la pared de "auriculares" y los dos están inmersos en el momento "pruébatelos y te fijas si son cómodos". Se lo pone en la oreja y mueve la cabeza. Sacudida va, sacudida viene. Nunca pegará esos azotes con la cabeza, pero cuando uno pone a prueba lo que va a comprar, lo someta a las situaciones más duras y más extremas. El "whisper xl" aguanta el embiste y se mantiene en la oreja. Bien. Ahora el sonido, ¿se escuchará bien? Yo me voy a una punta de la tienda, tu a otra, y nos llamamos (...). El chico Appel sigue ayudando para que el cliente se quede feliz con su compra.
Apunto estoy de rescatar a mi marido de tanta prueba y ayudarle a tomar una decisión cuando la veo. A tres metros tengo al dependiente; a cuatro a mi marido. En dos minutos elegirá su auricular ideal; en cinco pagará, y en siete nos iremos. Si quiero darle una oportunidad, tengo que moverme rápido.
Negra, negra clara o blanca. Pequeña, mediana, grande o extragrande. Son las decisiones a tomar. Pequeña y negra. Genial. ¿Habrá? Busco. Sí. ¡Ya es mía!
Cariño, ¿terminaste?
Uhmmm...sí, ¿qué te parecen estos?
Muy bien; ¿son los que necesitas?
Supongo
Pues, adelante.
De camino a pagar.
Mira... -se la muestro.
¡Oh! ¡Qué chula!
¡¡¡Síi!!!!!
¿Negra?
¡¡Síii!!!! ¿Puedo????
¡Of course!!!!
(yupiiiiiiiii)
Salgo del AppleStore: mi Nike+FuelBand luce espléndida en mi muñeca derecha. Mis pasos, mi actividad física, mis calorías consumidas, mi tiempo, mis logros físicos... ¡todo concentrado en mi nueva pulsera!
*****
Ya es hoy. Ya la he programado. Ya me he bajado la aplicación al iphone. Ya lo he sincronizado. Ya he tenido mi primera meta. Tres pasos más, dos "agaches" y ¡objetivo cumplido! Ais... solo me faltaba la pulserita...
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