En
la campaña electoral del 2008 el Yes, we can del candidato demócrata se
convirtió en un símbolo. Después de cuatro años, four more years ha sido trending topic. El presidente Obama ha tenido
que desplegar toda su fortaleza oratoria, todo su encanto y toda su habilidad
para volver a convencer al pueblo estadounidense. Los republicanos tenían una
oportunidad espectacular: la gestión del Gobierno de los últimos años no ha
conseguido que los números económicos mejoren. La crisis económica ha sido uno de los grandes quebraderos de cabeza del presidente de los US. Y esta era su gran baza para apartar del gobierno a los desgastados demócratas.
Y la han dejado pasar.
Y la han dejado pasar.
No han sabido conectar con los votantes más alejados de ellos: los que lo
tienen más difícil para abrirse camino, los latinos, los afroamericanos, etc. Pese
al excesivo maquillaje que lucía Romney en la campaña electoral el día que
estaba en el estado de Florida frente a miles de latinos –pretendía igualar su
color de piel con el auditorio para parecer más cercano-; y pese a ofrecerles
consejos “útiles” días antes de la llegada de Sandy –les aconsejó que se fueran
a su segunda vivienda, a la de vacaciones. ¿No sabe que no todos tienen una
“casa de vacaciones???-. El candidato
republicano se desvanece.
Hoy
es Obama. Hoy no hay Romney. Según dicen
los entendidos y conocedores de la cultura yanqui, allí, el candidato que
pierde, pasa al más absoluto y rápido olvido. Es como las latas de refrescos:
una vez abiertas, ya no se pueden volver
a cerrar, por lo que asegúrate que las abres cuando tengas sed, y no cuando
solo quieras probar su gusto. Si no te convence, no podrás volver a intentarlo
con esa misma lata. Aquí, ha pasado algo
parecido: un candidato a la Casablanca tiene que estar seguro de que es fuerte
y tiene los medios y los apoyos
suficientes –sobre todo económicos-, para poder ganar las elecciones. El
premio por se el primero es bestial: dormir en la White House durante cuatro años. Si eres el perdedor, pasas a ser nada. Nadie te recuerda. Nadie
sabe tu nombre. Eres menos que antes de empezar la aventura. Vamos, igualito
que en España…
Y
Obama lo ha vuelto a hacer: ha vuelto a ilusionar al pueblo
estadounidense; con un apoyo masivo de los ciudadanos latinos y afroamericanos.
Les ha dicho que lo mejor está por llegar. Que el pueblo americano tiene que compartir un
mismo destino. ¿Frases hechas? Quizá, pero, qué bien nos vendría a
los españoles un presidente del Gobierno que nos transmitiera esperanza,
entusiasmo y seguridad.
Yo
echo de menos en la política española esos condimentos. Por supuesto que los
españoles somos diferentes –y, prácticamente todos los europeos en este
sentido-; por supuesto que un mensaje que va dirigido a los ciudadanos de los
Estados Unidos, deberá amoldarse a la audiencia española. Y, por supuesto,
que los problemas –la crisis-, no se termina por realizar un discurso brillante. Pero,
por favor: un poco de esperanza y de ilusión no nos vendría mal a los que
sufrimos este país.
Eso
sí, no nos hablen de “brotes verdes”, no. No nos tomen el pelo. Eso no es
ilusionar: eso es mentir.
Este es el espacio más entretenido de todos los blog “udimeros” que he visitado. Hasta ahora he visto blogs de temáticas diversas, con contenidos sobre viajes, sobre fútbol, sobre cocina... En esta ocasión, tropiezo con un espacio diferente en cuanto al asunto tratado y me parece muy acertado que el blog también sea utilizado como una bitácora, como un lugar de reflexión personal, de mostrar nuestras inquietudes diarias. Me gustan mucho las entradas, muy bien diferenciadas unas de otras; el fondo empleado me parece muy acertado y el título realmente ingenioso. Asimismo, las secciones de Qué ver y Qué leer aportan mayor utilidad a este espacio. En definitiva, este blog, más cercano al entretenimiento que a la formación y con una escritura divertida, es un espacio muy agradable de visitar. Animo a que sigas contándonos tus peripecias, incluso cuando actualices desde Miami.
ResponderEliminar