Hoy hemos superado los 90 º F. Estar en la calle ha sido un calvario, y estar en el Sun Life Stadium Miami viendo a la Roja, un acto de amor.
España ha ganado a la selección de Haití por dos goles a uno. Ni mucho menos voy a hacer una crónica del partido; para eso están los periodistas "serios"-los del Confidencial, por ejemplo-. Yo solo soy una de esas periodistas a las que se le acusa de "comprar" su título. Vamos, que me están llamando idiota a la cara los amigos del periódico, uhmmm..., ¿cómo era? ¡Ah, sí! -es que soy tan boba que no retengo ni un mísero nombre más de un segundo-, el Confidencial.
No creo que me leáis; no creo que jamás sepáis de mi existencia, pero no puedo evitar dirigirme a vosotros -aunque no me escuchéis, aunque yo os importe un bledo-, y gritaros: ¡Ni que Periodismo fuera una carrera tan difícil como para tener que pagar para aprobar! "Colegas", que el ombligo del mundo ya tiene dueño; vosotros solo lo soñáis. Y, por cierto, parece mentira que os hayáis hecho eco del berrinche de algún ex-profesor de la UDIMA sin contrastar los hechos. Y no me refiero a que os "traguéis" los datos que la Universidad os pueda aportar; o a que ampliéis vuestra "investigación" con testimonios de otros profesores -quemados o no quemados-; ni tan siquiera que preguntéis al alumno pelota de turno que solo sabe lamer el culo a la institución en la que estudia. No, esas fuentes están intoxicadas y siempre barrerán para su casa.
Os hablo de preguntar a esos estudiantes a los que les estáis llamando idiotas; a esos estudiantes a los que, con vuestro artículo, les habéis puesto mucho más difícil encontrar un futuro laboral en este bendito país que es España. Es decir, os hablo de mí, por ejemplo. Os repito, aprobar el grado de Periodismo está al alcance de cualquier cerebro que supere la prueba de sumar dos más dos -cuatro, ¿veis qué fácil? Haced la prueba, insisto, CUALQUIERA la supera con éxito-. Otra cosa muy diferente es llegar a ser un brillante periodista -y para muestra un botón-.
En vuestro artículo habéis mentido. Sí, mentido. En vuestro titular afirmáis que en la UDIMA no existe el suspenso. Eso es mentira. Luego, el artículo se llena de supuestos testimonios de profesores sin rostro que plagan el escrito de declaraciones más propias de un "poli-de-luxe" de noche de viernes en Telecinco. Mi querida "terceradocente" cuando a una se la coacciona para que apruebe a un alumno, lo primero que debe hacer es denunciar el hecho ante quien corresponda. Si te ocurre y tragas, te conviertes en cómplice de esa mala práxis que hoy denuncias, mi querida "terceradocente".
A mí nadie me ha pedido que defienda a la UDIMA; tampoco lo haría si así fuera. Y tampoco lo voy a hacer sin que me lo sugieran. Yo, lo que quiero es defenderme:
A mí nadie me "dicta" las preguntas de los exámenes.
A mí nadie me regala mi nota.
Yo pago por una enseñanza, no por un título.
Yo nunca he pagado por trabajos, ni los he encargado a un tercero.
Por supuesto que la UDIMA tiene cosas con las que no estoy de acuerdo; pero, ¿saben lo que yo hago? Me quejo. ¿Dónde? En la UDIMA. Y si me siguen sin hacer caso, ¿saben dónde me vuelvo a quejar? En la UDIMA. Así, hasta que me quedo tranquila. Ir a llorar a un periodista "serio" sobre lo malos que eran esos donde trabajaba -o trabajo-, es, cuanto menos, una acto de cobardía y egoísmo. ¿Queríais joder a la institución? Pues ya lo habéis hecho. Pero ¿sabéis a quién habéis hecho más daño? A vuestros alumnos. A esos por los que durante varios años habéis tenido un puesto de trabajo. A esos a los que, seguramente, les hayáis intentado inculcar vuestra sabiduría. A esos a los que les habéis pedido responsabilidad y madurez a la hora de afrontar la profesión y la vida.
Y concluyo con mi particular y pequeño tirón de orejas a mis amigos los profesores udimeros, lanzándoles estas preguntas: si es verdad que trabajáis en esas condiciones medievales, ¿por qué no exigís a la UDIMA un mayor respeto por vuestra persona y trabajo? Es más, ¿por qué no os exigís a vosotros mismos ese respeto? Si es cierto el testimonio de este profesor que terminó con problemas de visión, o el de esos que no dan la cara porque temen represalias... ¿cómo sois capaces de permitir que los alumnos suframos los daños de vuestra cobardía y/o servilismo?
Defraudada, pero no hundida. Yo, apuesto por la verdad. Y la verdad no es esa que dibuja el Confidencial. Defraudada, pero no hundida. Yo, apuesto por un Periodismo que sirva a la sociedad y no a sus propios intereses, o a los de "algunos". Defraudada, pero no hundida. Yo, confío en que la crisis que sufre mi amado país sirva para limpiar la casa de ese amarillo pálido que ha aparecido por todas las paredes.
Y concluyo con mi particular y pequeño tirón de orejas a mis amigos los profesores udimeros, lanzándoles estas preguntas: si es verdad que trabajáis en esas condiciones medievales, ¿por qué no exigís a la UDIMA un mayor respeto por vuestra persona y trabajo? Es más, ¿por qué no os exigís a vosotros mismos ese respeto? Si es cierto el testimonio de este profesor que terminó con problemas de visión, o el de esos que no dan la cara porque temen represalias... ¿cómo sois capaces de permitir que los alumnos suframos los daños de vuestra cobardía y/o servilismo?
Defraudada, pero no hundida. Yo, apuesto por la verdad. Y la verdad no es esa que dibuja el Confidencial. Defraudada, pero no hundida. Yo, apuesto por un Periodismo que sirva a la sociedad y no a sus propios intereses, o a los de "algunos". Defraudada, pero no hundida. Yo, confío en que la crisis que sufre mi amado país sirva para limpiar la casa de ese amarillo pálido que ha aparecido por todas las paredes.
Genial, Patricia.
ResponderEliminarTe aplaudo, me gusta lo que dices y cómo lo dices.
Sí los de "El confidencial" conocieran a quienes damos alma a la Udima se les caían las letras de vergüenza
Un abrazo enorme desde tú spain.
María José Vidal
¡Ahí, todo el dedo en el ojo!
ResponderEliminarMás de uno debería leer tus palabras para saber cómo se escribe, y no me refiero a nadie en especial.
¡Ánimo!
Besos y abrazos.
Rafa.
Gracias a los dos. Nosotros sabemos qué dejamos en la UDIMA y lo difícil que es no abandonar esta carrera de fondo y, visto lo visto, más obstáculos de los que pensábamos.
ResponderEliminarLo dicho, gracias y mucho ánimo.
Abrazo muy gordo
No se porque se le da tanto bombo al típico socialista que no ha hecho mas que recibir ayudas por bajarse los pantalones ante quien debía, el memo que ha escrito el articulo tiene de periodista lo mismo que los del tómbola y gentuza semejante.
ResponderEliminarPor cierto, los rumores hablar que el profesor llorón es el amante del supuesto periodista que escribió el articulo, ahí queda todo, ahora entendéis por que no dan sus datos...
No se porque se le da tanto bombo al típico socialista que no ha hecho mas que recibir ayudas por bajarse los pantalones ante quien debía, el memo que ha escrito el articulo tiene de periodista lo mismo que los del tómbola y gentuza semejante.
ResponderEliminarPor cierto, los rumores hablar que el profesor llorón es el amante del supuesto periodista que escribió el articulo, ahí queda todo, ahora entendéis por que no dan sus datos...